Muchas
veces quisiéramos vivir en una canción, Hacer realidad un poema. Traer a la
vida esos sueños, esas Fantasías. Deshacernos de esos recuerdos los cuales no
nos hacer sentir orgullosos. Al contrario, nos traen dolor, nos hacer sentirnos
solos y miserables. Esos recuerdos que solo vienen a desgastar por
dentro y que parecían nunca
consumirse.
Escucho caer la lluvia y lo único
en lo que puedo pensar es en Ti.
Solo una vez te vi pero, eso
bastó. No te conozco; pero ese día sentí que Tu a Mi sí.
Supongo que esta es solo una de
las muchas historias que van y vienen a diario.
Estoy acostumbrado a mirar
rostros, a ver miradas perdidas, a observar a aquellos que sueñan despiertos y
los que reflejan en su expresión eso que no se puede esconder, Pero… Ese día
Fuiste Tú.
Con esa cara de pocos amigos
mientras te acompañaba la Soledad. Con ese perfume de nostalgia y melancolía me
atrajiste mientras Yo preguntaba “¿que
escribes?”…
“Tristes frases y rimas sin razón” dijiste….
Aún no sé si era tu reflejo en
ese grueso vidrio lo que veías o era más, algo que nunca pude adivinar y que
tampoco quise preguntar.
Ahí estabas Tu como esperando
aquello que ya bien sabias que así sucedería.
Atenta, Alerta, Como si fuera
algo importante lo que iba a pronunciar.
Aún mis
labios temblaban y en mi cabeza divagaba buscando algo inteligente y sofisticado para
decir
Y, Tu solo sonríes. Me extiendes
la mano mientras dices tu nombre y Yo no puedo dejar de ver esos ojos que me
dicen aquello que tanto tiempo esperé para escuchar.
Tú agitabas las manos en el aire
mientras me contabas una graciosa anécdota y reías.
Yo, perdí la noción del tiempo. En ese momento era lo que menos importaba.
No podría decir con exactitud
cuánto estuve allí. Lo Único que Sé es que mi café al cual le había dado solo
unos sorbos se enfrió.
De repente,
Escuche aquello que me temía…. Sentí que
resonó por todo el lugar.
“Me tengo que ir” dijiste. Un gesto como de puchero fue lo que
pude adivinar.
Hubo tantas cosas que quise decir
pero, ninguna de ellas pude articular Y, al final; Solo me quedaba decir “Adiós”
o un posible “Hasta pronto”… Claro, Yo me inclinaba por lo segundo.
Ella se levantó, marcó mi mejilla
izquierda con un beso en lo que se despedía.
Recuerdo que se acercó a la
puerta y dijo: “Creo que te conozco extraño” Y….
Esa fue
la última vez que la Vi.
No sé en qué momento mi vida se
torno en alguna forma tan poética. No lo puedo recordar.
Para Mí la vida es, como un sueño
lúcido el cual podemos modificar a nuestra gana y antojo. Supongo que depende
de nosotros.
Solo trato de convencerme de que
lo que sucedió después, en realidad nunca sucedió. O al menos así tuvo que haber sido. Y, si
estas pensando en que pasaste algo por alto y que volverás un poco atrás para
leer y entender esto último que digo. No lo hagas. No lo encontrarás. No lo escribí.
Las cicatricen sanan y las
sonrisas se consumen pero, ese momento aún sigue ahí, acompañado de esa
misteriosa casi afirmación. “Creo que te conozco extraño”….
La lluvia cae y, en días como
estos pienso en Ti pero, hay algo que me inquieta y con lo curioso que Soy me
pregunto: ¿Tu también pensarás en Mí?...
No hay comentarios:
Publicar un comentario